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Hace seis años una comitiva de la gestión obrera de Zanón se dirigió hacia Europa. Uno de los objetivos fundamentales de aquel viaje fue contactarse con Manu Chao. Lamentablemente se desencontraron con el músico, pero pudieron conversar con Ramón, su padre, quien entonces analizaba la realidad internacional escribiendo como colaborador de "Le Monde" y publicando libros con el ilustre periodista Ignacio Ramonet. Ramón se interesó y desde ese entonces Manu estuvo al tanto de todo lo que sucedía en la Fábrica Sin Patrones. ![]() Al día siguiente, Manu y los obreros convocaron a la prensa para una charla informal previa al show en el Ruca Che, en la cual establecían públicamente ese compromiso. En ese encuentro estuvo Alberto Esparza, uno de los trabajadores que estuvo en Francia en el 2003. Manu en persona es José Manuel, y viceversa. No parece haber un ser tan sereno y transparente en kilómetros. Su actitud es la de recibir, escuchar, entender y atender. Es receptivo por naturaleza y no duda en estrechar un abrazo ni en ponerse la remera de Fa.Sin.Pat. Esconde sus canas debajo de una boina que lo acompañó en todo momento durante su última gira. Y no está en una actitud defensiva, de hecho está sentado con las manos en las rodillas, esperando responder con una tranquilidad y diplomacia dignas de un embajador. El único embajador sincero. "Conozco Neuquén por Zanón", dice en el inicio de la charla como para dejar en claro la importancia que le otorga a la fábrica ubicada entre Neuquén y Centenario. A continuación les ofrecemos todo lo que dijo Manu a la prensa minutos antes de subir al escenario del estadio Ruca Che. ¿Manu qué sabías de Zanón? Internacionalmente hace años que mucha gente que está en Argentina, que está en Europa también nos decían 'tienes que ir a Neuquén' y siempre estuvimos al tanto de lo que es la realidad de la lucha de los obreros de Zanón, que es un ejemplo que tiene que ser mundialmente conocido porque es una opción que funciona. ¿Para vos cómo fue este año en el que se promocionó la crisis financiera internacional? ¿Lo viviste de alguna manera en especial? Yo creo que la crisis que existe hace un par de años era bastante previsible. Vivimos en un sistema que es insostenible y las desigualdades son tan grandes que ese sistema no tiene futuro porque deja de lado a la mayoría de la gente y eso muestra que este sistema capitalista que tenemos actualmente no es sostenible. Esta crisis es una prueba de eso y la desgracia es que los que la están sufriendo son los mismos de siempre. Lo más horriblemente absurdo de esta crisis fue que durante años y años en todos los países del mundo cuando se reclamaba dinero para educación o para hospitales o para todo lo que sea para la población, los gobiernos dijeron que no había dinero. Esa siempre fue la respuesta. El día que los bancos tuvieron problemas el dinero salió a chorros por todos lados y eso es realmente lo insoportable. Hay una hipocresía asesina. De tanta cosa fea de la crisis lo positivo fue que mucha gente que capaz no era politizada se está dando cuenta de una verguenza inaceptable. ¿Hay alguna cuestión para ser optimista en este marco o sos pesimisista con respecto al futuro mediato? La realidad es súperdifícil, y optimista hay que serlo siempre. Creo que es la única manera de ir para adelante. Si no eres optimista bajas los brazos, caes en el nihilismo, caes en el cinismo. Yo creo que la única opción posible es ser optimista y que cuando los tiempos son difíciles más hay que ser optimista. Es una cuestión de supervivencia. ¿Qué considerás lo más sorprendente de tu visita a la fábrica? Lo impresionante es lo grande que es la fábrica. No pensaba que era un bicho tan grande. Lo que impresiona es que como nosotros no sabemos nada de esto, decimos que debe ser difícil día a día llevar todo eso. Es un reto impresionante para nosotros. Llevar a flote esta fábrica, con más de 400 personas, es algo que me supera. Nosotros somos 15 en la banda y a veces es complicado, entonces nos hemos quedado impresionados por eso. ¿Van a tocar en la fábrica? Espero que un día sí, claro. Sería el próximo paso y sería un gusto poder hacerlo. Habiendo recorrido el mundo ¿Considerás a Zanón un ejemplo a nivel mundial? Esto que vimos en Zanón yo no lo vi en ningún lugar del mundo. Por eso me parece súper importante demostrar lo que se está consiguiendo aquí en Zanón y llevarlo a muchos otros lugares del mundo donde está la misma problemática. En Europa muchas fábricas se quedan sin sus dueños, que se fugan con todo. O las deslocalizaciones que van a tribunales pero se quedan en la nada cada vez. Y nadie dice nada, el Estado se calla la boca y esos son los intereses de cierta gente que se consideran por encima de la democracia. En Europa se produjeron muchos bloqueos de fábricas durante este año, pero no se dio el próximo paso de tomar la fábrica y hacerse cargo de la producción. Es que eso es lo interesante. Yo creo que lo que se está haciendo aquí es un proceso que tiene que exportarse. Si algo puede exportar Zanón, además se sus cerámicos, es su lucha. ¿Vas a ser un embajador de Zanón de ahora en más? En mi nivel, encantado de hacerlo con orgullo y con honor. Es evidente que sí. Es emocionante y da esa esperanza y ese optimismo a todos los que podamos contarles esta lucha. Yo realmente quedé impresionado por la fuerza de los compañeros. ![]() Con tantos años de procesión ¿Te considerás un artista solitario? Yo nunca me he sentido sólo porque siempre uno encuentra gente por el camino que está luchando. Pueden ser de mi gremio o pueden ser de otro gremio. Lo importante es que se encuentre gente preparada y lista para dar su energía y para dar un futuro mejor a sus hijos en todos los lugares. Lo importante es eso. Cada uno en el lugar donde se maneje siempre tiene que juntarse e intentar lo máximo posible de solidaridad. A mi nivel no me siento sólo porque mi microcosmos no es sólo musical. Menos mal que eso no es el cien por cien de mi vida. Yo necesito manejarme y vivir por todos los lados de la sociedad para sentirme vivo, sentirme útil y sentirme creativo también. ¿Cómo sigue todo luego de Baionarena? Esta es nuestra última fecha en la gira. De aquí nos vamos a hacer algunos shows en Brasil. Yo siempre planeo a muy corto plazo y eso me permite una cierta agilidad en mi manera de decidir mi día a día. En mi gremio las giras son siempre preparadas un año antes. Hay un planeamiento a largo plazo y sinceramente yo no sé vivir así porque decidir hoy en día lo que voy a hacer en noviembre del 2010 me parece algo surrealista. Me es muy difícil evaluar cómo estará el mundo en ese momento. De cualquier manera viniste consecutivamente a nuestro país en los últimos años ¿El año que viene tenés al menos ganas de volver a la Argentina? Ganas siempre hay. Siempre volveré a la Argentina porque el público es extraordinario y pocas veces se ve algo así en otros lugares del mundo. Con todo el equipo técnico con el que trabajamos es familia y ya tenemos familia montada aquí. Entonces volver aquí siempre será bienvenido para nosotros. ¿Qué te empujó a Latinoamérica en tus inicios? Todo el mundo en tu gremio apuntaba a África, a Medio Oriente, y vos te viniste para acá. Yo vine en el 87 a Lima y desde ahí fue un eterno volver. Lo que me trajo a Latinoamérica fueron varias circunstancias. Yo vivía de adolescente en París y salir nomás del barrio era algo surrealista. Nosotros ni soñábamos llegar un día a América. La cultura latinoamericana me llegaba a casa por mis padres. Era a época de las dictaduras aquí. Algunos exiliados estaban en Francia, se juntaban en casa de mis padres y esa cultura la viví a diario. Llegaba la música, entonces estaba en ese ambiente. La realidad de poder llegar aquí fue una mezcla de empezar a tocar con la banda. Tocábamos en Francia por un bocadillo y una patada en el culo. El hecho de cantar en español nos ayudó bastante y tuvimos la suerte de llegar. A partir de ahí fue un eterno retorno. Recuerdo que la primera vez que decidimos llegar a Latinoamérica en la época de Mano Negra había muchas propuestas para ir a tocar a Estados Unidos. Decidimos ir a Latinoamérica. Todo el mundo de la música hablaba de nuestro suicidio comercial y ahora, 15 años después, cuando vamos a Estados Unidos llenamos las salas porque tenemos a todo el público latino que está ahí con nosotros y nos considera de casa. Luego de la charla, el siempre disponible Manu Chao se dirigió al encuentro de Curruf Nawel, joven representante de la Confederación Mapuche, quien lo interiorizó sobre cómo sobrevive la comunidad originaria en esta provincia ante los desalojos y el maltrato de la sociedad neuquina. Atento, lo abrazo y le prometió que iba a tener su momento sobre el escenario del Ruca Che. Porque para Don José Manuel siempre hay tiempo para entender y ponerse en acción. Texto por Nicolás Bustamante con fotos de Oscar Livera
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