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Tengo que aclarar que ningún momento se intentó dar paso al "más allá" a ningún integrante de Bulldog, pero casi sucede. Cuando hice la primer llamada, Willy iba rumbo a Buenos Aires. Me dice: “Voy por la autopista. ¡Esto es un quilombo!”. Recordé como es transitar por la conocida jungla de cemento y concretamos en que lo llamaba en otro momento. Al rato volví a comunicarme y charlamos. No es la primera vez que los muchachos de Bulldog vienen a visitar la capital neuquina y recuerdan con mucho cariño lo que, a quienes nos son de acá, llaman “el Sur”. La banda ya es una buena mujer de 20 años con mucho que ofrecer, y así recorre varios destinos en busca de “Pogo, Punk y Sentimiento ”. ¿Cómo a través de estos 20 fueron evolucionando las relaciones entre los integrantes de la banda? Willy: Cambios no hubo. Lo que sí, fue creciendo nuestra relación porque compartimos muchas cosas: muchas horas de viajes, muchas horas en las diferentes ciudades, en el estudio. Pero eso nos fortaleció y nos hizo conocernos más. Empezamos cuando teníamos 16, 17 años y hace 20 años de esto, ¿No? Empezamos siendo amigos, pero… más que amigos, conocidos. Lo que pasa es que a través de la música y con el correr de los discos nos fuimos haciendo más amigos, colegas y bueno, socios también para esto que es una trabajo. ¿Entonces toman a la banda como algo puramente laboral? W: El disfrute, el goce en cada ensayo, en cada show sigue estando, eso no cambia. Como un trabajo, yo sí me lo tomo como tal. Por ahí dentro de la banda hay disímiles posiciones en cuanto a esto, pero yo sí me lo tomo como un trabajo, como cualquier trabajo. Esto requiere estar encima 24 horas, para componer… Por ejemplo ahora estoy hablando con vos y me estoy dedicando a ver lo que digo… Me está llevando un tiempo. Ayer hasta última hora estuve en el estudio porque estamos terminando un disco, de "20 años, 20 canciones". Y así pasa cuando nos tenemos que subir a la combi, permanecer en ella, o en avión cuando nos toca un avión, o en colectivo de línea. Las situaciones siempre son diferentes pero uno tiene que estar encima. ![]() ¿Y cómo influye la relación profesional con la banda en la vida personal? W: Es un poco un "todo": la banda, mi vida personal, mis afectos, mi familia es como que estan ligados. Al final es como que hay un momento en que uno separa, sino es como que estas todo el día con algo y se torna un poquito redundante. Pero también es un poco mi vida. La vida se vive con mi familia, mis afectos y también con la parte de la banda. No es sólo juntarse a tocar, también tenemos una relación de compartir una mesa, compartir un viaje. Yo creo que a la mayoría le pasa eso. Las crisis de los grupos vienen por una cuestión de egos o de ver quién es el caudillo, en Bulldog nunca hubo ese tipo de egos. No se trata de decir "soy primera guitarra" o "sos segunda". Es lógico que desarrollemos pensamientos de diferentes maneras, sino que imaginate que si todos pensamos iguales sería muy aburrido todo, ¿No? La pasamos bien, hace 20 años que estamos, nos seguimos bancando, hay Bulldog para rato… Y si no hay más Bulldog es por una cuestión de que no nos da más el cuerpo, pero por ahora estamos bien, estamos entrenados. Empezaron con la gira hace un tiempo ya ¿Cómo la vienen viviendo hasta el momento? W: Estamos bien. Con shows que son muy buenos, con algunos que son regulares. El contexto del país en este momento es como un sube-y-baja, es como un electrocardiograma. Hay ciudades que te sorprenden, que decís "mirá, todavía sigue la llama encendida", hay ciudades que están como adormecidas. El momento cultural que está viviendo Argentina es un momento nefasto. O sea, lo que se ve en la tele es de terror y nosotros no estamos ajenos a eso. Porque aunque no quieras, tanta información basura es como que la idiotizan, la sacan de contexto. Pero ahí seguimos… hay ciudades en las que nos va muy bien, hay ciudades que son regulares y algunas a las que volvemos, como es el caso de Neuquén que estamos bien, que estamos fuertes, pero eso no quiere decir que lleguemos y nos encontremos con alguna sorpresa. Pero eso nunca se sabe de la música y más en el segmento en el que está Bulldog. Es una banda poco rotada, poco difundida si se quiere. Disfrutamos, sabemos el lugar que ocupamos y ya ocupar un lugarcito dentro de la escena nacional es importante, siempre disfrutando esa hora y media o más que estamos sobre el escenario. Lo que no se da cuenta mucha gente a veces, es que hay muchas horas previas, "tiempo muerto" le llamamos nosotros, que estás haciendo nada, esperando… ¡Y los real, lo concreto es que estas una hora y media tocando! Con el disco número 11 en grabación hay material y razones de sobra para festejar. Además siguen trabajando en su próximo dvd con canciones del recuerdo, imágenes y tocadas de cada lugar que pisaron. Willy dejó bien en claro que en un circuito en el que el último tiempo el movimiento es muy poco "seguimos cocinando canciones en los ensayos y yendo de aquí para allá". Bulldog toca este sábado 7 de agosto a las 21 en Pirkas, Santiago del Estero y República de Italia de Neuquén.
Por Cristina Rosales
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