Lunes, 09 de Agosto de 2010 18:06    PDF Imprimir E-mail
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En un ida y vuelta de mails logramos confluir en un diálogo casi imposible por estos días. Es que las integrantes de Cromosoma X están muy ocupadas con la concreción de este objetivo común que es publicar su primer disco y presentarlo a sus seguidores de la mejor manera posible.

No hay tiempo para citas, hay ensayos programados de cuatro horas que son impostergables. Pero a la vez hay un compromiso implícito de mostrarles cómo se prepara para este desafío una de las bandas más activas que tiene la región en este 2010.

Por eso se han convertido en un solo interlocutor, un alter-ego denominado simplemente "Cromosoma". Imaginalo como quieras, tal vez como un monstruo de cuatro cabezas que se avalanzó sobre el teclado y que nos contó todo esto que sigue.

Cromosoma X ganó relevancia por ser una "banda femenina", algo que siempre trataron de minimizar. De todas formas hubo guiños desde el grupo hacia esa "etiqueta" tanto desde el mismo nombre como el vestuario, las gráficas. Gestos casi cómplices pero en el fondo irónicos hacia esa cuestión. ¿Por qué creen que la gente insiste con ese mote de presentarlas de esa forma y qué encontraron de positivo en estos años en los que las catalogaron como "las chicas que tocan"?

Cromosoma: La gente insiste con la calificación, porque hasta ahora en la región somos la única banda compuesta en un cien por ciento por mujeres que hace este tipo de música; y, aunque dejemos de ser las únicas, fuimos por ahí las primeras en encarar algo así, en grupo. Hay muchas chicas haciendo música, sólo que no están reunidas en algo común. Esta característica del cien por ciento femenino se dio en un principio y permanece actualmente; pero en el medio del proceso contamos con la presencia de hombres dentro de la banda. Por ejemplo, estuvo Alexis mucho tiempo tocando la batería, y cuando él no estuvo más, se sumó el Negro Farías, hasta que Caro se incorporó definitivamente.Una vez en un recital, el presentador insistía con “las chicas de Cromosoma X”, y Alexis estaba sentado en la bata. Cuando terminamos de tocar le dijimos, “che, para la próxima… sólo el ‘Cromosoma, o los chicos de Cromosoma’”. Su respuesta inmediata fue, “y… lo que pasa es que ‘las chicas’  vende más”. Pero lo positivo que encontramos en esto, es que la banda trasciende al término. No es sólo “las chicas que tocan”; es "las chicas que tocan y nos gusta la música que hacen". Esa es la respuesta que percibimos del público hasta ahora, lo que sentimos en cada presentación. Utilizamos la femineidad como parte fundamental en nuestra estética. Tomamos nuestra imagen, nuestra música y todo lo que comunicamos hacia el público como algo global, como un show integral. Siempre, en cada presentación, tratamos de hacer algo diferente, elegir una temática, o por lo menos prestarle atención a los detalles como la iluminación y el vestuario. Más allá de la música que es lo fundamental, lo visual es muy importante dentro del todo que estás ofreciendo.

Lo que presentan como un anticipo del disco en su Myspace se destaca mucho por su variedad, algo que no es común en bandas regionales. ¿Cómo se da esta conjunción de estilos? ¿Es por una mezcla de gustos particulares o simplemente la forma en la que encararon este proyecto (desde diferentísimos covers) lo que terminó primando en el sonido?

C: Nosotras tocamos lo que nos gusta. Todas venimos de palos diferentes, cada una tiene sus gustos, pero lo bueno es que siempre estamos atentas a escuchar nuevas cosas y aceptar nuevas propuestas. La variedad en las canciones se debe a que naturalmente se dio así, porque a todas nos gusta todo tipo de música y la variedad. De hecho esa fue una de las cosas que nos permitió llegar a muchos lugares, el tener un estilo variado pero con una marca de sonido característica. Quizás sea el camino que estamos recorriendo hasta encontrar el sonido definitivo, pero con este coctel de cosas nos sentimos todas representadas. Hay un poco de cada una en esa ensalada musical. Con respecto a los covers, somos bastante democráticas a la hora de elegirlos. Tratamos de dar lugar a todos los gustos. Si dentro de tu banda no podés hacer lo que te gusta, hay un problema grave del que el grupo no se está dando cuenta.

Cromosoma X ha logrado un paulatino acercamiento de muchos artistas que colaboran con el proyecto en diferentes formas. ¿Por qué creen que esto sucede con ustedes y no con otros grupos?

C: Nos gusta mucho el sumar gente en los recitales, invitar a otros músicos a tocar, porque en la variedad está el gusto. Tenemos muy buena onda con la gente del ambiente de acá, y siempre se entusiasman cuando los invitamos. A nosotras nos encanta, ellos siempre le aportan un plus de color cada vez que están, y además para la gente está bueno también ver que de repente en la mitad del recital te aparece un terrible guitarrista y se pone a solear en un tema, o aparece una piba con un acordeón que dibuja melodías que te hacen dar ganas de bailar.También es una característica de los músicos nos parece. Si vos invitás a alguien a tocar y ven que tu proyecto está bueno, que es serio, que te manejás con responsabilidad, que hacés prensa, y sobre todo, que hay buena onda mutuamente, es raro que no se prenda, porque lo que el músico quiere es tocar, divertirse. Esto sucede con la banda porque nosotras lo encaramos, tomamos la iniciativa de invitar gente, pensamos en nuestros conocidos, amigos, que podrían participar del show y los invitamos. Además estamos todos en la misma, nos tenemos que bancar mutuamente. En la música el hermetismo no sirve.

¿Qué fue lo más difícil a la hora de tener que encarar la grabación?

C: Lo más complicado por ahí fue el tema monetario, el juntar toda la plata para pagar la grabación, a lo que después le seguía el arte del disco, las duplicaciones. Con respecto a nuestros compromisos personales, la relación entre nosotros como banda, como grupo humano y de amigos, no hubo inconvenientes. Siempre nos manejamos con responsabilidad en ese sentido.
Sobre la selección de temas, tuvimos que decidirnos entre los que más nos representaban, los que más nos gustaban, los que más transmitían lo que somos y queremos decir como banda. Y de ahí salió la lista.

Hay bandas que suelen ser tan inquietas que apenas editan un disco o EP ya están componiendo cosas nuevas o reversionando sus propias canciones. ¿Se sienten identificadas con esto o suelen ser más "pacientes" con sus canciones?

C: Los términos "inquieto" y "paciente" pueden ser ambiguos en este caso, para bien o para mal. Está bueno ser inquieto, buscar cosas nuevas, querer progresar, no quedarse en stand by; pero lo que no está bueno es no tomarse el tiempo para escucharse, para definirse. Todo es parte de un proceso, y cuando lo cerrás, no tiene mucho sentido que te quedes merodeando demasiado por ahí sin crear algo nuevo. Está bueno reversionarse, avanzar, pero no obsesionarse. La composición de canciones se da de manera natural, con los tiempos de la banda y los tiempos de cada uno. Hay épocas más creativas que otras, eso es algo que nos sucede a todos. No nos volvemos locas, pero siempre tratamos de mejorar y mejorarnos. Entonces quizás podemos clasificarnos como pacientes, pero como pacientes que avanzan y disfrutan, no como pacientes que se quedan, ni como inquietas que nunca frenan pero tampoco disfrutan el sabor de lo que hacen.

Cromosoma X toca este viernes 13 de agosto a partir de las 23 hs en el Teatro del Viento  ubicado en Juan B. Justo 648 de Neuquén Capital, para presentar su primer EP homónimo.  Las entradas en puerta tendrán un valor de $15 o de $30 con el disco incluído.

 

 

Por Nicolás Bustamante