| Almafuerte en Cipolletti: El día que Meet tembló | ||||
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![]() A pesar de todo, el tipo va al frente si medir las consecuencias, o tal vez si las mide, y es por eso que se expresa de la forma en que lo hace. Muchos aplauden sus palabras convencidos, y hasta las hacen propias. Otros lo aplauden y se ríen, celebrando sus palabras como graciosas ocurrencias. ![]() Y hablando de actuaciones, la que faltaba desarrollarse era la del grupo principal de la velada: Almafuerte. Aunque también era cierto que uno no tenía la certeza de que el último show de la noche iba a ser desarrollado por la banda, sino que se corría el riesgo de que el show lo brindara Iorio. Y menciono esta duda que me atravesaba por la simple experiencia de haber visto shows de Ricardo con la banda de acompañante. O sea, recitales en donde él se pasaba más tiempo desarrollando monólogos que cantando. ¿Qué paso finalmente aquella ventosa noche de sábado? Almafuerte brindo un show impecable. Y uno de los pilares fundamentales de la excelencia de la banda en vivo (bah, en estudio también) es nada más y nada menos que el inconmensurable talento del "Tano" Marciello en las seis cuerdas. Un tipo que te puede sacar de la galera un riff que te quiebre el tabique, como así también una melodía que te penetra en el cerebro y se queda a residir ahí durante meses enteros acompañándote las veinticuatro horas del día. Ahora claro, el Tano no está solo al momento de desarrollar el “sonido” Almafuerte. Sus compañeros en esta cruzada de mantener la impronta de la banda más emblemática del metal en la actualidad son Bin Valencia en los parches y Beto Ceriotti en el bajo: dos músicos que no gozan de un gran virtuosismo, pero que si poseen la capacidad de ejecutar a la perfección la fórmula del sonido ya consagrado de esta agrupación. Una agrupación que tiene en su voz a uno de los mayores emblemas del rock argentino. Y no solo lo ubicó dentro del metal, sino que desde mi perspectiva Iorio ya ocupa un lugar importante dentro de la historia del rock de nuestro país a pesar de que sus canciones no se escuchen en las propaladoras marketineras de la música efímera. Canciones como "El Visitante", "Los Delirios del Defacto", "Patria al Hombro", "Una Estrofa más", formaron parte del repertorio de aquel sábado. Un listado que además incluyó un set acústico en donde sonaron "Zamba de la Resurección" y "Allá en Tilcara", composiciones que hace un tiempo no estaban dentro del listado de la banda, pero que el respetable goza con la misma intensidad que la canción más pesada del grupo. ![]() Fue aquella ventosa noche de sábado que permitió que confluyeran en aquel lugar miles de almas sedientas de metal, un impecable sistema de sonido, cientos de litros de elixir para aplacar el calor, y una banda que demostró estar en un momento inmejorable. Todos factores que al juntarse, lograron lo que pocos creían posible: que Meet temblara.
Texto: Sergio "Bomba" Guzmán (
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