El Bigotazo, un hit de precisión quirúrgica
Lunes, 24 de Enero de 2011 22:23    PDF Imprimir E-mail
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- "¿Y este qué te parece?", dice el primero que alcanzo a divisar sentado en una silla.

- "Yo creo que va como trompada", responde otro, pero a este desde la vereda no lo puedo ver.

De fondo suena "El Murguero" de Los Auténticos Decadentes (conocido en mi cuadra y en la tuya como "Tutá Tutá") en una versión midi súper berreta. Arriba una voz horripilante. Un rolinga de birra, pancho y karaoke pega un alarido que dice algo así como:

"Se viene Jorge Sapag, Jorge Sapag, Jorge Sapag! / Se viene Jorge Sapag, Jorge Sapag, Jorge Sapag!"

- "Yo te dije que así iba a quedar bien", tira el primero. No le responden.

Parece que hay "plan B" y también "plan C" porque el segundo individuo pone play y con menos volumen se alcanzan a distinguir dos o tres frases más sobre canciones (midi berretas también) ya no tan conocidas. Las dos coinciden en que dicen "Jorge Sapag" y "el Movimiento".

Sigo caminando por esa vereda con una certeza. No saben cómo hacer frente desde el ala azul del MPN a la gran empatía que ha generado el hit "El Bigotazo", del resucitado Jorge Omar Sobisch, fabricado por algún creativo al mando de una agencia top de publicidad con algo más que doce pesos. Un creativo exitoso, porque su trabajo cumplió con creces, que el domingo pasado se habrá comido ese asado que uno siempre cree merecer.

Cuando el fuerte de campaña es un jingle bien hecho (y derecho, de eso no quedan dudas) es como el árbol que no deja ver el bosque. O mejor dicho el bigote simpáticon que tapa tanto detrás. Imaginate que ni lo nombran. Es un candidato que perdió el nombre y el apellido hace un par de años en Arroyito. Y adoptó ese apodo que tanto detestaba simplemente porque es lo único que le queda.

Y de ese cúmulo de pelitos se sostiene bastante bien. Tanto que desde la otra vereda de la misma calle, o desde el otro rincón del nido de buitres (elegí la analogía que quieras) lo miran medio de reojo sorprendidos.

"Juntos, podemos hacerlo / Juntos, para hacer más grande Neuquén... "

El jingle abúlico que metieron en las radios y que termina con un locutor sentenciando "¡Jorge Sapag Gobernador!" les quedó vacío, obsoleto. Y ya no es más el cambio que no se nota, ahora piden que votemos todos. Las víctimas del vaciamiento tenemos que ir a las urnas porque nos lo pide el sector azul, impoluto, dueño de un poder que ganaron traicionando todo lo que les dio ese del "bigotazo, tazo tazo tazo".

Y desde afuera del inmenso tupperware que es el MPN también miran los otros. Mira Mansilla medio preocupado porque caducó su "Mariano Va" y encuentra invadido su diminuto espacio en el imaginario provincial. Su jingle repleto de paisajes provinciales berbelezcos ahora suena todos los días antes de los panoramas informativos, seguramente por gentileza de las emisoras. Sí, somos recontra ingenuos.

¿Y cómo sigue? Con campañas en contra de Sobisch desde todos lados que al mismo tiempo en que lo defenestran en la capital le dan entidad en la provincia. Al "Bigotazo" lo van corriendo hacia la derecha, arrinconándolo. Pero... ¿Lo llevan a un lugar en el que se siente incómodo? ¿Están seguros de que los barrotes y las pintadas de "asesino" ayudan? ¿Están seguros de que este anti-jingle ayuda?

¿Podremos reconocer algún día que "El Bigotazo" es la punta de lanza de la mejor campaña política que se ha realizado en Neuquén y una de las mejores de la historia reciente de nuestro país? ¿Puede una canción compuesta y una valija llena de guita levantar la imagen de un tipo que fue anunciado hasta el hartazgo como "muerto político"? Evidentemente sí.
Habrá que ser más inteligentes entonces a la hora de elegir el "Tutá Tutá", un par de pinceladas negras o el Windows Movie Maker como opciones válidas. Todos vimos ese bigote, nos provoca angustia y malestar, pero no tenemos idea de cómo apartarlo de nuestra vista. Algo hay que hacer, pero bien planeado.

 

Por Nicolás Bustamante