La musiquita de Mario Bros
Martes, 21 de Junio de 2011 13:33    PDF Imprimir E-mail
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Nadie lo hubiera planeado mejor. Pensaba en cómo graficar interna y externamente ese fenómeno increíble que es el Movimiento Popular Neuquino. Investigué (un poco nomás, lo suficiente como para encontrar un ejemplo parecido) y consulté con amigos. Traté de hacerme un microclima escuchando canciones como "Los que marcan el camino", de A.N.I.M.A.L. y pavadas así.

Nadie lo hubiera planeado mejor. Lo único que tenía que hacer era ir a Casa de Gobierno, pasar por ahí una noche cualquiera tipo 22 o más tarde también. Pucha, había que ir a la fuckin fuente! Una vez ahí encontré la señal... ¿divina? ¿simplemente oportuna? Porque cuando uno se para en Belgrano y Rioja se escucha la musiquita del juego Mario Bros. Pero de verdad se escucha. No te estoy mintiendo. Posta.

El motivo no importa. Te vas a dar cuenta cuando estés ahí. Nadie lo hubiera planeado mejor.
 
Porque si de pisar cabezas se trata, de conseguir un objetivo bien alto, de esquivar los bultos y saltar los precipicios, de todo eso se trata formar parte de la clase dirigente en Neuquén. Y eso es lo mismo que ser el MPN, que es prácticamente un sinónimo de la provincia de Neuquén. Está tan arraigado el partido en el imaginario de la gente, esa historia de "El Movimiento Va", que sin saberlo ignoramos esa tristísima realidad. Entonces los que queremos algo  diferente no tenemos que hacer más que pensar en otra provincia. Habrá que cambiarle el nombre tal vez, no sé.
 

Todo lo que nos rodea es el MPN. Son 50 años de gente que va subiendo de nivel como puede, que corre, levanta las moneditas desesperado y escupe a todo el que se le cruza. Es frenético. Y cada nivel, cada modelo, está pensado de antemano. Hacen la carrera por el mismo lugar, se meten en el mismo pozo, de golpe están en una nube, se camuflan, llegan al hongo y terminan abrazados a la princesa en el medio del infierno. Más o menos, o más más que menos.

Bienvenidos entonces a la aventura de la gente que está ahí trabajando entre cuatro paredes, acuartelada literalmente, y los que conforman el ejército invisible afuera. Los que saben los nombres de todos los que los rodean, y de sus padres, y de sus hijos. Algo bastante parecido a una monarquía pero en plena democracia.

El caso testigo fue el del PRI en México: el partido que estuvo 71 años en el poder desde 1929 y terminó cayendo impotente hace poco con la música de Molotov de fondo. Y no hay muchos más antecedentes en estados o países tanto en democracias como en dictaduras. Son contados con los dedos de una mano.

Tal vez estemos a 21 años de ver la decadencia del MPN en Neuquén. Al menos hay un antecedente de que se puede. No me vengan con la versión negativa.

Lo que quiero decir, lo que en realidad debí haber dicho desde un principio, es que mientras la mitad de la provincia siga toda amontonada ahí adentro algunos en la vereda de enfrente escucharemos la musiquita de Mario Bros.

 

Texto: Nicolás Bustamante