| Notas de nuestro Encuentro | ||||
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“¡¡Se va a acabaaar, se va a acabaaar, el Movimiento Populaaar!!”. Me equivoqué, vamos de nuevo. “¡¡Se cuidan, se cuidan, se cuidan los machistas, América Latina va a ser toda feminista!!”. Seguido, “¡Manolo, Manolo, hacete el pete solo!”. Que no se ofendan los manolos, pero en ese contexto la frase representó un grito de desapego y liberación tan atrevido como pegadizo. Por eso en masa y cantando ninguna boca quedó cerrada. Esto es apenas un par de las docenas de cánticos que sonaron la tarde del domingo pasado en la marcha, actividad central del 26º Encuentro Nacional de Mujeres que se realizó en Bariloche el fin de semana pasado.
La metodología del Encuentro está organizada en talleres donde se discuten cuestiones relacionados al género. El debate por el aborto fue la temática principal que lo atravesó dada la proximidad temporal al 1 de noviembre, fecha en que el proyecto de la campaña nacional por el derecho al aborto legal, seguro y gratuito, entrará en la Comisión de Legislación Penal de la Cámara de Diputados de Nación. Otro tema importante fue el rechazo a las redes de trata, sobre lo que se expusieron diversas situaciones que redundaron todas en el mismo lugar: La complicidad entre el Estado y la policía en alianza con el delito más inhumano de esclavitud sexual. Tras finalizar los más de 45 talleres (los de mayor concurrencia fueron los de trata, juventud, violencia y aborto), se realizó una marcha realmente multitudinaria que salió desde los altos de Bariloche y recorrió la ciudad con más de quince mil almas féminas eufóricas y encendidas. La diversidad y el color convirtieron las calles en una genuina amazonia. El verde de la campaña por el aborto se alzó en centenares de banderas y se colgó con pañuelos en cada cuello y mochila que caminaba en manada. Fue un hecho histórico para la fotografía barilochense, la ciudad nunca había vivido semejante congregación. Además de mujeres de todo el país, participaron militantes de distintos puntos de Latinoamérica. Confluyeron en uno de los atractivos más interesantes que fue la Mesa Latinoamericana de Mujeres en Resistencia, hecha al aire libre en la plazoleta del Centro Cívico, frente al lago y un cielo de cenizas como paisaje. Referentes de Colombia, Honduras y Venezuela contaron en radio abierta sobre sus realidades en esos lugares. “Ni golpe de Estado ni golpes a las mujeres hondureñas”, repitieron.
La ciudad de Posadas, provincia de Misiones, fue la sede elegida para el próximo Encuentro, dado que es parte del corazón de la red de trata que se mueve en el norte del país. A esto se le suma el reciente caso de una nena embarazada por su tío a la que se le negó la práctica de un aborto no punible (significa que se debe realizar la interrupción del embarazo sin que medie ningún trámite administrativo ni judicial. Aquí información sobre el caso). El Encuentro fue todo un éxito tal como manifestó la Comisión Organizadora. Este mérito no resultó opacado por la resaca de pintadas con consignas “incómodas” para algunos en los muros de la Catedral, tales como “aborto legal ya”, “Dios no existe” y “soy lesbiana y feliz”, entre otras. No estoy de acuerdo con ese tipo de manifestaciones que ciertamente desvalorizan los reclamos, pero también entiendo que son parte de este ritual anual. No fueron las quince mil mujeres que asistieron las que salieron a escrachar, fueron, como dice arriba, los sectores más “reaccionarios” que piensan que con un grafiti van a cambiar el mundo. Triste. Si sos mujer y leíste hasta el final, tal vez nos encontremos en Misiones el año que viene. Si sos varón y llegaste hasta acá, espero hayas incorporado algún nuevo pensamiento. Ojalá así sea.
Texto: Juliana Biurrún ( Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla ) |



Las diferencias entre los sectores más radicales, contestatarios y quienes no imprimen la oposición extrema en sus ideas se materializaron en la marcha, cuando en un momento se dividió en dos y un grupo de organizaciones troskistas se dirigió a la Catedral para hacer un escrache, haciendo caso omiso al recorrido original planteado por la Comisión Organizadora. El lugar estaba vallado y con policías. Para completar la fauna, había un tropa de mujeres y hombres rezando y, mientras ellos rezaban, la marcha les respondía, “con aborto sí, pedofilia no”. Pero no sucedió nada, estos enfrentamientos verbales ya son característicos del evento. 

