“Fuego amigo” sobre trabajadores de medios en Neuquén
Lunes, 28 de Noviembre de 2011 07:38    PDF Imprimir E-mail
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fmcapitalLa angustiante situación que en estos momentos afecta a los trabajadores de un medio de comunicación público masivo de Neuquén, se remonta a los últimos seis meses de un año por demás desesperante para los trabajadores de medios en toda esta capital.

Seis meses de negociaciones públicas, en donde participaban el actual intendente, directivos, el Sindicato de Prensa y los propios trabajadores con sus delegados, se había confirmado la continuidad de los contratos con el cambio del gobierno de la ciudad, con la indispensable asimilación de categoría, hasta que se efectuara el llamado a concurso para ocupar los cargos dentro de lo que se supone que es un medio de comunicación público.

Ninguno de los trabajadores, en una actitud que resume la calidad de profesionales y la seriedad con la que se proyecta un plan de trabajo, jamás pidió el pase a planta permanente antes de que cambie la gestión del actual Intendente.

Habría continuidad de trabajo (lo cual es tan correcto que parece hilarante confirmarlo) hasta el mes de mayo. Sin embargo, el lunes 21 de noviembre, 14 trabajadores de la radio municipal FM Capital, fueron notificados de que el 31 de diciembre finalizaban sus contratos. De este forma fueron barridos de plano meses de negociaciones, en una directiva que, como ya es costumbre en términos de precarización laboral, tampoco tendría un responsable directo. Tanto la directora de la radio como el responsable de recursos humanos han blandido distintas excusas para no responsabilizarse de tomar la decisión. Hasta el momento de redactar esta reflexión, faltaba la palabra y acción del intendente, quien debería corregir esta intempestiva puesta en escena, por demás agresiva contra quienes llevan adelante uno de los medios más gravitantes del dial neuquino. La actual directora se mantendrá en el cargo, de acuerdo a lo confirmado por ella misma.

¿Entonces? ¿Qué es lo que motivó esta situación? ¿Qué contexto cotidiano, incluso político, es el que aupa esta visión torva sobre el desempeño de lo que un funcionario público en un cargo tan dilecto debería cumplir? Solo habrá, como es lógico, respuestas en caliente. Hay un historial de complejas relaciones socioculturales en una ciudad que fue atravesada por tres elecciones, (una de ellas a intendente, otra a gobernador) en donde la actual gestión municipal, desvencijada y sin asidero, se va desvaneciendo espaciosamente, colgándose casi con modestia un fracaso tras otro. Es entonces lógico que en ese nivel de inoperancia y desgano los bríos de los futuros ocupantes de las oficinas de la calle Roca y Avenida Argentina sean ya casi gestos de autoridad “necesaria”: si nadie dice nada, se puede hacer todo.

Indudablemente, no se puede dejar de mencionar y cotejar el otro momento mas shockeante y estremecedor del año: el despido de 13 trabajadores de TVC, tal vez el primer canal de televisión sindical de Latinoamérica.

tvcNingún medio masivo local informo correctamente ni entrevisto a trabajadores o a directivos del mismo, y ya sin demasiadas explicaciones, ni mucho impacto fuera del micromundo del periodismo que habla del periodismo, uno de los proyectos más oxigenantes en los últimos tiempos se transformo en una frustración cuyo impacto a futuro no es posible evaluar hoy.

Si bien el canal nunca llego a estar al aire de manera importante ni masiva (tampoco jamás se explico tamaña anomalía), la posibilidad de generar un espacio comunicacional macizo capaz de presentar cara a la constante manipulación corporativa, estaba mucho más cerca que años anteriores. ¿Era posible entonces? ¿Los trabajadores, los desocupados, los “ofendidos de la historia” por utilizar términos de Dostoievsky, podrían tener a su favor una de las herramientas más implacables que los poderosos se habían reservado por siempre? ¿Televisión para los que no son vistos? Sí.

Era posible: tecnología de punta, estudios equipados con todas las innovaciones, streaming con parámetros jamás vistos en la región, transmisores y antenas gigantes y el recurso incalculable de la calidad humana de jóvenes periodistas, editores, camarógrafos y directores. Noticieros de altísima calidad visual y con fuerte contenido político y producciones locales que, en medio de un clima de profesionalidad abrumadora, empezaban a procesar un crecimiento que jamás seria igualado por otra pantalla en la región.

¿A que se enfrentaba TVC? A una televisión regional chata y costumbrista, llena de matices mezquinos y con una visión editorial claramente empresarial sobre sí misma y el mundo que la rodea. Jamás habrá lugar en los canales de televisión abiertos de la región para los que cuestionen periodística o artísticamente la lógica del capital.

El paralelismo con FM Capital incluso en este aspecto es asombroso: FM Capital también cuenta con instalaciones equipadas con todas las innovaciones, en un moderno y amplísimo edificio, como ningún otro medio radial en Neuquén. Incluye un auditorio multiespacio que apenas empezaba a dar auspiciosos indicios de trabajo. La programación está llena de miradas que no habían sido contenidas en la radio local: desde servicios informativos, programas de reflexión literaria, gourmet, géneros musicales y hasta noticieros internacionales. La dedicación y coherencia de operadores y productores logro que esta mirada constructivista desacartonada se abriera camino. Sin contar con potencia de transmisión necesaria, el proyecto por derecho propio en menos de 7 a 8 meses de trabajo, es un referente de posicionamiento mediático.

Entonces, el “fuego amigo”.

El “fuego amigo” es uno de los lugares diplomáticos que se asegura una disculpa con las balas que reciben aquellos que nos acompañan pero, ay ay ay, se cruzaron en nuestra mirilla.

“No era mi intención, pero te he disparado.... ¿Pero has visto mi sonrisa? ¡Es que no somos enemigos! ¡Enemigo es el dueño de un diario! ¡Enemiga es la corporación dueña de la señal televisiva! ¡Enemigo es el empresario radial! ”

Sin embargo, los que echaron a 13 trabajadores, son sindicalistas. Sin embargo, los que anuncian el futuro despido de 14 trabajadores, son miembros del Sindicato de Prensa.

Del lugar menos pensado, y el más doloroso l@s trabajadores reciben en sus cuerpos la metralla de quienes, asumiendo una no-responsabilidad, intuyen que por propia inspiración, que ya estaba bien de juegos.

No podemos hacer responsables a las organizaciones por las decisiones que toman sus miembros.

Tanto la CTA como ATE tienen una memoria histórica ejemplar y necesaria en la cual se han fogueado luchas frente a la maquinaria neoliberal. Y el Sindicato de Prensa de Neuquén ha estado, paso a paso, abrazando a cada trabajador que ha sido señalado con la vara podrida del desempleo y la precarización.

Pero si es necesaria la reflexión sobre la escena: cuando se tiene la posibilidad de romper con la lógica y el mensaje empresarial en menos de un año dos medios masivos terminan, por diferentes motivos, comportándose como los mejores alumnos de la escuela neoliberal.

Hasta hace un año, nada era más importante que la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual.

Pero como la Ley esta renga y los que mejor se adaptaron a una ley que no arrancó son los empresarios que siempre amenazaron con cortar cabezas a quien la apoyara o hablara de ella...¿Por qué seguir adelante? Así parecen reflexionar quienes deciden sobre el trabajo de tantos comunicadores.

En el medio hay que asirse de las manos: trabajadores y dirigentes honestos que se ven golpeados por estos comportamientos, también tienen que soportar el aluvión de manifiestos y opiniones de los leprosos morales que disfrutan, casi sin moverse, de este “fuego amigo”.

Desde páginas web mantenidas con fondos del estado provincial hasta showmans y mercaderes del oficio, todos esperando desde sus blackberrys la orden de manifestar su opinión, siempre llena de prejuicio y desprecio hacia los más humildes. Ahora también ellos se anotan para dar lecciones de moral y ética: los esperpentos mediáticos de Neuquén y Río Negro ya pueden saciar su apetito, esperando aun más caricias de sus jefes, sean estas corporaciones, multinacionales o personas.

Nos queda fundirnos en el mismo reclamo, acompañar a cada uno de los que están llevando adelante esta desigual y entrampada lucha, y con nuestras torpes y débiles manos, empuñar verdades justas.

Siempre del lado de los que pelean por ensanchar los hirsutos márgenes donde circula la información, siempre del lado de los que no se asustan de lo injusto, sino se levantan y lo señalan.

No decidamos lo conveniente, sino lo que es justo.

 

Texto: Pablo Fernández (conductor de Cartago TV)